Un espacio de trabajo virtual funciona como una oficina digital simulada equipada con herramientas de colaboración y comunicación para replicar la experiencia de una oficina física. Sirve como centro de colaboración para equipos remotos que no pueden reunirse en persona a diario. Si bien los equipos remotos pueden utilizar software de comunicación interna o videoconferencia, los espacios de trabajo virtuales ofrecen un marco estructurado para la interacción que de otro modo faltaría. En estos espacios virtuales, los miembros del equipo pueden ver qué compañeros de trabajo están "en la oficina", fomentando interacciones deliberadas en el equipo y proporcionando áreas designadas para la participación. Los espacios de trabajo virtuales integran varias herramientas de comunicación y colaboración en una única plataforma dentro de un entorno de oficina simulado. Estas plataformas suelen incluir funciones como mensajería instantánea, videoconferencia y uso compartido de pantalla, todo incluido.