Las empresas utilizan software contra el lavado de dinero (AML) para identificar actividades sospechosas por parte de individuos u organizaciones que intentan generar ingresos a través de medios ilegales. Los profesionales de cumplimiento confían en este software para cumplir con los requisitos reglamentarios, como la Ley de Secreto Bancario, y para cumplir con las políticas corporativas diseñadas para prevenir el fraude financiero. Los contadores y gerentes de departamento también pueden utilizar software AML al evaluar nuevos clientes o proveedores, lo que ayuda a garantizar que no participen en actividades financieras ilícitas. Los bancos y las instituciones financieras se benefician especialmente del software AML, ya que ayuda a detectar comportamientos fraudulentos que podrían afectar negativamente a la rentabilidad o dañar su reputación. Al trabajar con proveedores de software ALD, las empresas pueden reducir el riesgo de hacer negocios con personas u organizaciones involucradas en delitos financieros, como fraude, financiación del terrorismo o manipulación del mercado. El software AML normalmente integra datos de varios sistemas de gestión financiera, como la planificación de recursos empresariales (ERP) y el software de contabilidad. Para organizaciones más grandes con grandes volúmenes de transacciones, conectar el software AML a los sistemas de gestión del desempeño corporativo (CPM) puede mejorar aún más las capacidades de detección y cumplimiento.