Tradicionalmente, la arquitectura empresarial se ha considerado como un enfoque para organizar y estructurar un negocio. Sin embargo, ahora existe una gama de soluciones tecnológicas para respaldar el análisis, diseño e implementación de tecnologías y estrategias comerciales. Estas herramientas brindan a los administradores la capacidad de organizar las operaciones, los procesos y los estándares de una empresa, ayudándolos a visualizar y comprender la estructura empresarial. Ayudan con la gestión de carteras de proyectos de alto nivel, permitiendo la planificación de la estructura empresarial, los procesos y la utilización de activos. Además, estas soluciones respaldan la gestión del portafolio de tecnología, así como la gestión de riesgos, requisitos, proyectos y procesos comerciales. Existe una estrecha relación entre las herramientas de arquitectura empresarial y el software de gestión de cartera de aplicaciones (APM). Si bien ambos se preocupan por la tecnología y la alineación empresarial, tienen propósitos diferentes. Las herramientas de arquitectura empresarial están diseñadas para una planificación más amplia de proyectos y la gestión de ejecución tecnológica, políticas y estructuras organizativas. Por el contrario, las herramientas de gestión de cartera de aplicaciones se centran específicamente en alinear y optimizar las tecnologías actualmente en uso dentro de la organización, convirtiéndolas en un componente dentro del marco de arquitectura empresarial más amplio.