Las empresas utilizan las plataformas de gestión de consentimiento (CMP) para registrar y gestionar oficialmente las preferencias de consentimiento de un usuario antes de recopilar, compartir o vender datos de usuario procedentes de plataformas en línea, como sitios web y aplicaciones que emplean cookies, vídeos integrados y otras tecnologías de seguimiento. Las herramientas de CMP brindan a los usuarios detalles completos sobre cómo se pueden rastrear sus actividades en línea, los motivos por los cuales se recopilan estos datos y los proveedores y entidades específicos que buscan utilizar esta información. Posteriormente, las CMP permiten a los usuarios elegir explícitamente si otorgan, deniegan o retiran el consentimiento para que sus actividades en línea sean recopiladas, utilizadas o comercializadas por todas las entidades enumeradas o por entidades específicas. Los proveedores de CMP están legalmente facultados para conservar los datos de consentimiento del usuario, lo que les permite transmitir información de consentimiento a terceros, como anunciantes, editores y otros colaboradores, antes de que se produzca un procesamiento legal de datos.