Los sistemas computarizados de gestión de mantenimiento (CMMS) son ampliamente utilizados por las empresas, en particular los fabricantes y proveedores de servicios que gestionan los activos de los clientes, para supervisar el mantenimiento de equipos y activos. Dado que los activos fijos son una inversión importante para cualquier empresa, CMMS ayuda a optimizar su uso y productividad. Este software puede soportar múltiples etapas del ciclo de vida de los activos, desde la adquisición hasta la enajenación. Los técnicos utilizan CMMS para mantener los activos en óptimas condiciones, mientras que los gerentes confían en él para tomar decisiones informadas sobre cómo mejorar la utilización de los activos. CMMS es especialmente beneficioso para las pequeñas y medianas empresas y no debe confundirse con los sistemas de gestión de activos empresariales (EAM). EAM suele ser utilizado por empresas más grandes en industrias más complejas, como el petróleo y el gas, la minería o la construcción, y ofrece funciones avanzadas para la gestión de activos. CMMS a menudo se integra con software de contabilidad para realizar un seguimiento del valor financiero y la depreciación de los activos.